Rock-ola Sala de conciertos y bar musical de la movida española. Años80
ROCK-OLA EL CORAZÓN DE LA MOVIDA
La Sala Rock-Ola fue una sala de conciertos española situada en el número 5 de la calle Padre Xifré (frente al edificio Torres Blancas), en el barrio de Prosperidad de Madrid, que funcionó entre 1981 y 1984, y fue dirigida por el empresario Lorenzo Rodríguez Gómez. Popularmente conocido como el Rock-Ola, constituyó uno de los centros neurálgicos de la movida madrileña. Entre sus muros actuaron en directo la práctica totalidad de los grupos de ese movimiento cultural, entre ellos Aviador Dro, Alaska y Dinarama, Nacha Pop, Radio Futura, Las Chinas, Ejecutivos Agresivos, Gabinete Caligari, Parálisis Permanente, Derribos Arias, Décima Víctima, Los Elegantes, Los Coyotes, Malevaje, Glutamato Ye-Yé o los Hombres G, así como de otras ciudades (Siniestro Total, Danza Invisible, Loquillo y los Trogloditas…). Pero fueron especialmente destacables los conciertos de los principales artistas internacionales de la época, como Spandau Ballet, Simple Minds, Depeche Mode, Echo and the Bunnymen, Siouxsie and the Banshees, Nick Cave, Iggy Pop, The Stranglers o New Order. Fue además una discoteca con concepto de club que abría a diario y atraía a un contingente de público fiel.
Rock-Ola (1981-85)
De nuevo la sala se quedó pequeña en pocos meses. Paco Martín se reincorporó a la industria discográfica. El bingo contiguo al Marquee, también propiedad de Jorge González y de un tamaño mucho mayor, estaba disponible, de modo que se decidió habilitarlo como sala de conciertos, dando continuidad al proyecto con Lorenzo Rodríguez y su equipo al frente de ambas salas. Así, el 31 de marzo de 1981 tuvo lugar la apertura de la Sala Rock-Ola (cuyo nombre ideó y propuso Mario Armero, mientras que el logotipo sería materializado por Gustavo Sánchez) con la fiesta de presentación de la serie revivalista «Música para jóvenes carrozas» del sello RCA. El Marquee siguió funcionando con distintas líneas (más tarde se unirían ambas). Al equipo se sumó meses después, entre otros, Magín Perandones, que venía de El Jardín, como jefe de la cabina de DJ. Tras Gustavo Sánchez tomaría el testigo del diseño gráfico de cartelería y octavillas Pepo Perandones quien también con ayuda de Ángel Mata llevarían la creatividad de la mayor parte de la vida de la sala, y a la salida de ambos a mediados de 1984 sería Jesús Granados «Chacón» el principal artífice de la creatividad gráfica.
Primeros conciertos.
Los primeros conciertos fueron del grupo punk británico U.K. Subs, los días 3 y 4 de abril. Una semana después Rubi y los Casinos inauguraban la lista de grupos españoles. Durante los tres años siguientes el equipo de dirección de la sala desarrolló una actividad frenética, ofreciendo varios conciertos semanales en los que, además, se daba entrada a grupos principiantes. Por ello no puede haber mejor descripción de este periodo que la larga relación de los conciertos que allí tuvieron lugar.
En esa época se trataba de una de las salas de conciertos más grandes de Madrid, prácticamente la única que podía acoger a las principales bandas emergentes en el panorama internacional. En ocasiones estas preferían tocar dos días consecutivos en el Rock-Ola, con su escenario bajo y su público muy próximo, antes que ir a pabellones deportivos.